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La pera es una fruta originaria de Asia Central y
Persia que se viene cultivando desde tiempos anteriores a la era
cristiana. De hecho, la época neolítica (3.500 años antes de Cristo)
fue testigo de su producción.
En la actualidad, este tipo de fruto es cultivado en zonas que
disfrutan de climas templados o subtropicales. Los principales
productores de la pera son EEUU y los países de Europa Central, entre
los que destacan España, Francia, Bélgica y Alemania, sin embargo en
México es posible encontrarla de muy buena calidad. Esta fruta se
encuentra presente prácticamente todo el año, exceptuando la época de
primavera.
El árbol y su fruto
La pera es el fruto del Pirus communis, comúnmente conocido
como peral y pertenece a la familia de las rosáceas. Adquiere una
altura de hasta veinte metros y vive alrededor de 65 años. Comienza
siendo un árbol con forma piramidal, en su juventud se vuelve
redondeado y finalmente acaba siendo oval. Sus hojas, brillantes,
ovaladas y finamente dentadas, van adornadas con pequeñas flores
blancas, que en algunas ocasiones se vuelven rosadas.
Su fruto puede decirse que presenta una forma alargada y parecida a
los pomos de las puertas. Muestra variedad de colores en su piel, que
oscila entre la gama de los amarillos y la gama de los verdes,
llegando en alguna de sus variedades a rozar un color amarronado. Sus
semillas son pequeñas y escasas, y se muestran de un color negruzco
mate.
Propiedades de la pera
La pera constituye una fruta rica en vitaminas (A, B –tiamina,
rivoflamina, niacina y ácido fólico-, C y E), fibra, potasio, pectina,
sales minerales, azúcares, hierro, yodo y calcio, por lo que resulta
muy adecuada para lograr un enriquecimiento vitamínico y favorecer una
dieta sana y equilibrada.
De hecho, tal y como afirman los especialistas en nutrición, resulta
una fruta recomendable para el seguimiento tanto de dietas infantiles
como de dietas de protección gástrica y adelgazamiento, por el bajo
índice de calorías que presenta.
Además, su ingesta instantes previos a la comida, facilita un mayor
aprovechamiento del valor energético y nutricional del que presume.
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