SÍ A LA CARNE
por
Publicaciones Electrónicas Vector-M-Mundogar, 2004
Una dieta equilibrada es la que proporciona unas
buenas dosis de proteínas, vitaminas y minerales indispensables
para el organismo. La carne es una fuente importante de todas
ellas, por eso su consumo se hace necesario. |
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Las últimas enfermedades animales
han provocado un descenso en el consumo de carne animal. Sin
embargo, tomar carne con moderación y aumentar la ingesta de frutas
y verduras es la clave para tener una dieta equilibrada y sana.
Diferentes carnes, diferentes aportes
Aunque cuando se habla de carne se hace de manera general,
incluyendo ahí la de vaca o ternera, aves como el pollo o el pavo,
el cerdo o el conejo, lo cierto es que cada una de ellas tiene un
aporte diferente en cuanto a calorías, grasas y proteínas se
refiere.
Por cada 100 gramos de carne consumida, la que más calorías aporta
es la de cerdo seguida de la vaca y la ternera. La que menos
proporciona es la carne de pavo y de conejo. En cuanto a la más
grasa, cerdo y vaca son las que más grasa otorgan, mientras que la
que menos grasa tiene es la carne de pavo y la de ternera. En cuanto
a las proteínas, es el pavo la que mayor cantidad proporciona,
seguida del conejo y la ternera. Algo menos tiene la vaca y, por
último, el cerdo.
Cantidad y edad
La cantidad de carne necesaria viene marcada por la edad. Los niños
son los que más cantidad de este alimento deben tomar. Necesitan los
aminoácidos que esta proporciona porque se encuentran en una fase de
continuo crecimiento.
Los adolescentes, hasta los 17 o 18 años, también pueden tomar carne
casi a diario porque su organismo aún está formándose y las
proteínas que aporta la carne favorecen la formación de hormonas.
Por su parte, los adultos deben conformarse con tomar carne dos
veces por semana. El resto de la dieta debe ser a base de pescado,
frutas, verduras y legumbres. |